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lunes, 24 de marzo de 2008

24 de Marzo de 1976. No olvidamos ni perdonamos


Castigo a todos los irresponsables que llevaron a cabo y/o facilitaron que nuestro país y nuestra gente viva la época más oscura con heridas que sigen sin cerrarse.
Hoy mas que nunca... NUNCA MÁS!

jueves, 6 de marzo de 2008

América Latina. Unidos somos invencibles.

El presidente colombiano Álvaro Uribe reclama "determinación en los países latinoamericanos para luchar contra los grupos terroristas del continente" y parece que ello le da derecho a invadir y violar territorios vecinos.
Recientemente, en la cumbre que se lleva a cabo en República Dominicana para mediar el conflicto entre Ecuador-Colombia, Uribe admitió que su operativo para asesinar al guerrillero Raúl Reyes en territorio ecuatoriano se produjo sin la previa consulta o aviso a éste país. Acá y todos lados, eso significa violar la soberanía de un país, excusado bajo "la necesidad" de acabar con movimientos paramilitares y terroristas (como así lo denomina el presidente Uribe) en el continente, pero no se pone a pensar que sus políticas de exterminio terrorista involucra y ofende a los pueblos vecinos, que son ajenos al conflicto de las FARC.
Lo último que le es útil a nuestra región latinoamericana es un conflicto bélico entre pueblos hermanos, porque éso es lo que somos y no podemos dejar de lado. No es fructifero para ninguno de los países latinos repetir discursos y políticas de Estado que provengan de los Estados Unidos y que sólo beneficiarían a éste último. Es hora de que América Latina sea una región unida, sea una Nación conformada por la hermandad para que logremos construir un futuro de paz, sin pobreza, sin hambre, sin corrupción y por sobre todas las cosas, con Libertad y Sobranía.
La unidad latinoamericana es realmente una URGENCIA que debe llevarse a cabo, y que solo se logrará mediante el esfuerzo por conformar una identidad común entre nosotros.
Es increíble que quepa en nuestras mentes la posibilidad de un enfrentamiento armado entre pueblos hermanos. Es absolutamente inadmisible que aún no aprendamos a diferenciar a nuestro verdadero enemigo. Desde allá, desde el Norte manipula economías, viola territorios, determina políticas ajenas y no se harta de invadir el mundo entero con su individualismo nefasto excusandose bajo políticas humanitarias que no hacen más que encubrir su ambición imperialista y su terrorismo de Estado que caracterizan al gobierno estadounidense. Mientras tanto, los pueblos del Sur pagamos sus consecuencias con hambre y desempleo, y hasta corremos peligro de levantar armas entre nosotros mismos.
No imagino una América Latina en Repúblicas, deseo (y no utópicamente) una América Latina que conforme una misma Nación, y ése debería de ser nuestro deseo desde siempre. Porque desde siempre estuvimos unidos, compartimos historia, fracasos, sufrimos los mismos abusos y porque nuestro destino es volver a unirnos, como en los comienzos. Enfrentarnos entre pueblos hermanos sígnificaría una guerra civil, ¿contra quienes lucharíamos realmente? ¿Hay acaso vencedores o vencidos? Yo sólo reconozco a un único vencedor, que está acostumbrado a sacar provecho de las mismas situaciones desde siempre, y cuyo único objetivo es que lleguemos a éstas situaciones extremas entre hermanos para alimentarse de la carroña con la cual se asegura el futuro.


Antes de denominarnos ecuatorianos, colombianos, venezolanos, argentinos o lo que fuera, es necesario recordar que somos todos latinoamericanos, que tan solo uniendo fuerzas en un mismo objetivo, somos capaces de lograr lo que muchas veces se cree imposible.


Respetar la soberanía de nuestros hermanos no significa considerarlos algo extraño, o ajeno a nosotros, podemos ser Nación, sin dejar de ser Repúblicas independientes. Y creo necesario remarcar INDEPENDIENTES como adjetivo, ser capaces de autogestionarnos sin recibir los "consejos" que nos quieren imponer desde arriba. ¿No es auto-subestimarse creer que no logramos nada sin el control de "papá gobierno"?


Todavía quiero seguir creyendo en una unión que luche por una verdadera LIBERACIÓN, que centre sus ojos en quien realmente se lo merezca y si en extrema urgencia América Latina se ve obligada a levantar un arma, sea siempre en defensa de nuestros pueblos latinos, en defensa de nuestros derechos soberanos y en contra de el dominio estadounidense en nuestra región.
La OEA nada tiene que involucrarse en nuestros asuntos, la ONU carece de credibilidad en politica exterior, y para corroborar lo que digo de algo nos tiene que servir las experiencias a lo largo de la historia. Lo que sucede en un asunto que concierne a los latinos y que debe ser solucionado unicamente entre latinos mediante el diálogo. Ningún organismo externo nos dará la solución a los problemas internos, nunca lo hizo y nunca lo va a hacer.

Bolívar, San Martín, José Martí, Sandino, Ernesto Guevara entre muchos otros, dieron su vida por una victoria latinoamericana, demostremos que no fué en vano su lucha, y que realmente somos capaces de recibir su legado de UNIDAD y FRATERNIDAD entre los pueblos.

tierra y libertad!

"Aunque me cueste la vida voy a impedir una guerra civil". Simón Bolívar

domingo, 30 de diciembre de 2007

12 de octubre
Redescubrir AMERICA, sin negar el Viejo Continente
12 de octubre
Arte Precolombino de Perú
Ricardo Supisiche 1912-1992 Sta Fé argentino
Exposición del Cacique Guaicaipuro Cuatemoc ante la reunión de
Jefes de Estado de la Comunidad Europea (08/02/2002).
Con lenguaje simple, que era trasmitido en traducción simultánea a más de un centenar de Jefes de Estado y dignatarios de la Comunidad Europea,
el Cacique Guaicaípuro Cuatemoc logró inquietar a su audiencia
cuando dijo:


'Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace solo quinientos años.
Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante.
Nunca tendremos otra cosa. El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para
poder descubrir a los que me descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.
Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses.

Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.
Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento. Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de firgurarme que los europeos,
como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano! Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos!
No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.
Yo, Guaicaipuro Cuatemoc, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis. Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan MARSHALLTESUMA'',
para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización. Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos:
Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional? Deploramos decir que no. En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, pero sin canal. En lo financiero, han
sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman, según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar. Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestro hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo.

Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia. Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300.
Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra. Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre? Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.


Cuando el Cacique Guaicaipuro Cuatemoc dió su conferencia ante la reunión de JEFES DE ESTADO DE LA COMUNIDAD EUROPEA, no sabían que estaba exponiendo una tésis de Derecho Internacional para determinar LA VERDADERA DEUDA EXTERNA, ahora sólo resta que algún gobierno latinoamericano tenga el valor suficiente para hacer el reclamo ante los Tribunales Internacionales. Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los Indoamericanos. Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta
privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica...'

viernes, 12 de octubre de 2007

Sangre Aborigen



Otro 12 de Octubre y una vez más a recordar esa historia mal contada de bárbaros y civilizadores, de religión y devociones absurdas, de progreso y atraso; ésa historia que nos hicieron repetir como loros en la escuela, a sabernos de memoria los nombres: Niña, Pinta y Santa María, a dibujarlo al heroico don Cristobal de pié, junto a su estandarte ni bien pisaba suelo de "las Indias".

¿Y mientras tanto qué? ¿ésa es toda la historia? ¿De algo nos sirve saber el nombre de las naves de Colón?

Mientras tanto los Reyes Católicos de España, en su afán de Reconquista, realizaban EN NOMBRE DE DIOS, uno de los genocidios más grandes contra árabes, moros y judíos en la misma España; y como nos les alcanzó su propia guerra y su ambición no daba tregua, se vieron en la "obligación" de "evangelizar" al nativo americano, a esos salvajes sin alma que desconocían la vestimenta y la culpa, a esos dementes que no se apropiaban del oro porque no sólo desconocían su valor monetario, sino que era pertenencia de sus dioses, a esos seres que no conocían ni la viruela ni la traición europea.

Entonces... ¿Mientras tanto qué?

Mientras tanto se llevaba a cabo las primeras Guerras Santas, y se creaban los primeros centros de concentración en las minas ¿o acaso vamos a creer que Hitler y Bush inventaron conceptos nuevos? tenían un importante antecedente con que nutrirse.

Fué así que se puso en marcha la masacre más horrorosa que se pudo haber imaginado; y se produjo acá, en tierra americana, en tierra LIBRE, en tierra gobernada por el régimen mas puro y sano de producción: el comunitario, en tierra donde la Madre no era ninguna Virgen Inmaculada, sino la misma NATURALEZA y a ella se le debía ni más ni menos que nuestra existencia.

Fueron éstas tierras, que ni bien vieron llegar al hombre blanco, se comportó como la mejor anfitriona; pues nuestros aborígenes los confundieron con dioses que llegaban del más allá y les ofrecieron comida y hogar, sin pensar que su final estaba comenzando.

Pero en las escuelas hoy se hablará del "Día de la Raza" y los más chicos volverán dibujar a Colón mostrando un espejo a algún indiecito tímido y asombrado, o tal vez en la televisión hablarán (dos minutos, no más) sobre los mal catalogados "aborígenes argentinos", cuando ellos no pertenecen a ningun territorio impuesto por la "civilización" blanca. Son hombre libres, sin fronteras geográficas, sin embargo la gran mayoría olvidará la historia no oficial, la de los abusos, el dolor, la impotencia, rebelión y exterminación.

Tal vez sea tarde para pedirles perdón a nuestros ancestros por los desastres cometidos...tarde, pues logramos lo que buscabamos: están olvidados, enfermos y con hambre; hambre de alimentos pero también de JUSTICIA. Pero así y todo, siguen estando, siguen de pié, acá, cerca nuestro, en "nuestro" país.

Ya no hay excusas para mirar a otro lado, con tan solo observar nuestra obra maestra podemos apreciar como ASESINAMOS a la Naturaleza, a nuestra verdadera Madre, la que nos dio la VIDA; como día a día ambicionamos tener más y más, y todo aquel que esté más allá de nuestra frontera (estúpida línea dibujada en un papel) es el extraño, el otro, el enemigo.

No aprendimos NADA de ellos, nos creímos (y creemos) superiores y dueños de sus vidas, mutilamos su LIBERTAD, silenciamos sus creencias, burlamos sus dioses, desmontamos sus bosques y selvas, los explotamos con la MITA, los obligamos a vestir como nosotros, los empujamos hasta los confines inhabitables, los juzgamos con nuestras leyes y los matamos a diario si dejamos u olvidamos su verdadera historia (nuestra historia) y si seguimos siendo cómplices de ese genocidio allá por 1492.

En homenaje a mis ancestros, a mi sangre, hoy escribo éstas líneas. No dejo de enorgullecerme por venir de ellos, y a la vez, no dejo de avergonzarme por pertenecer también a la sociedad que los ignora y desprecia.

Algún día, si llego a cumplir mi sueño de educar a otros jóvenes, y les cuente ésta historia, logre (desde mi humilde lugar) reivindicarlos como se debe.
tierra y Libertad.